Importancia de los talleres: la apertura de este espacio en nuestra Escuela Secundaria.

“El verdadero objetivo de la educación es despertar los poderes reales de percepción y juicio en relación a la vida y al vivir. Solo tal despertar puede conducir a la verdadera libertad.”  Rudolf Steiner

Dentro del currículum Waldorf encontramos la importancia que tienen las artes prácticas y artesanías, ya que el objetivo es estimular las potencias creativas y, al mismo tiempo, desarrollar la confianza estética y fortalecer la voluntad del estudiante.
La “voluntad” a la que Steiner hace referencia es el poder, que vive en nosotros y que se manifiesta a través de nuestros actos, de interactuar con el mundo. Pero más importante aún es que esta actividad de la voluntad establece los cimientos de nuestro pensamiento.

Por este motivo es que dentro de toda la escolaridad en la Escuela Waldorf se trabaja haciendo y creando en las distintas artes. No es una moda o un estilo lo que persigue, sino desarrollar en el niño, niña o joven estos aspectos.

El cerebro humano al nacer tiene billones de pasajes neurales activos que se encuentran en correlación directa con la actividad del pensar durante la adolescencia, si son ejercitados correctamente durante la niñez temprana y media. Si no son utilizados, simplemente se atrofian. Así, la forma de mantenerlos en actividad es a través del uso de nuestras manos. Nuestros dedos contienen infinidad de terminales nerviosas, la discriminación de éstos es tan buena como la de los ojos. Si en la infancia y en la juventud no nos servimos de estas “herramientas”, se convertirán en “ciegos táctiles”, dado que la riqueza de la red se empobrece limitando el desarrollo del cerebro.
Entrenando los dedos de nuestros niños, niñas y jóvenes y su capacidad para construir formas creativas con los músculos de sus manos les estaremos brindando la posibilidad del entendimiento de la utilidad de las cosas, cultivando sus poderes estéticos y creativos, dejando actuar el hacer, el pensar y el sentir.

Las antiguas tradiciones siempre tuvieron esta perspectiva. Hoy, la vorágine de la sociedad occidental, obsesionada con la información que sobrevalora la ciencia y subestima el verdadero valor, se ha olvidado de esto.

Nuestra pedagogía contempla el potencial creativo de las manos y los dedos ágiles, y por ello damos lugar a las horas de labores y talleres durante toda la escolaridad. El desarrollo y entendimiento consciente de las manos en el plan de estudios Waldorf desde Jardin hasta la Secundaria conducen, mediante las fuerzas del corazón, a incrementar la cognición de los y las estudiantes.


Docentes y talleristas de la Secundaria.